martes, 9 de noviembre de 2010

TÉ Y FILOSOFÍA


Aunque las cosas hay que tomárselas con filosofía, yo prefiero tomármelas con té.
El té lejos de ponerme nerviosa me relaja, me encanta coger una taza de té hirviendo, sentarme en el sofa de mi exilio y dejar que mi mirada se pierda en otros horizontes que no sean este, por eso prefiero tomarme las cosas con té porque la Filosofía me queda grande, demasiado profunda para este profundo pozo, y aunque mi té no pasa de ser una mera taza calentada en el microondas, lejos de cualquier rito cermonioso y por supuesto nada que ver con la Chanoyu japonesa, me reconforta y me ayuda a ver más allá de estas fronteras, aunque Japón esté muy lejos….

No hay comentarios:

Publicar un comentario